
Hace algunos años encontré a Eguren
tras el vidrio de un escaparate
Lo llevé conmigo a recorrer el mundo

Las calles se alargaron en los surcos de granito de los discos

Juntos recorrimos el iceberg del invierno y en una brizna navegamos el océano del tiempo
La radio murmuraba una antigua melodía -que conozco-
Al discurrir
Con una botella del mejor tinto

La ciudad
Su aire gris iluminado

Mi bosque de baladas del recuerdo riza
Con el céfiro
En la ola de los días

Abrazo la ceniza del camino
Canto
Tus alas
Renacer
En la Fogata
me gusta mucho el comienzo de tu poema... el efecto visual que produce en el lector el "encuentro de eguren"... s
ResponderBorrarHacía unos días que no pasaba... Ay, el tiempo, tirano de esta época!
ResponderBorrarTus versos, maravillosos, y tus imágenes, siempre justas, ya no se´como las encontrás tan apropiadas.
te dejo mil besosssssssssss
Y trato de renacer con las alas que dejás en el poema!
susana, sí, recordaba a eguren y la poesía de poe, también recordaba a césar moro, el poema de 'vienes con el humo de fabuloso de tu cabellera...'.
ResponderBorraruma, pensé que te habías olvidado de mí, y sí, escribo para ver renacer tus alas
ResponderBorrarEl inicio es muy bueno. El final siento la ausencia de algo...
ResponderBorrarbueno, no sé... este poema es el resultado de una busqueda que ya tiene buen tiempo... dar continuidad a edgard allan poe en maría eguren... para comprender mejor la poesía, sobre todo, de eguren... algo así como ubicar a la fauna de tim burton en el bosque de las fábulas de esopo... no le cambiaría nada
ResponderBorrarMaravillosamente maravilloso,la búsqueda y la esperanza.
ResponderBorrarSaludos.
para maravillarte, vermella
ResponderBorrarCésar, me gusta mucho tu concepto de poema-imagen. Es creativo, y con ello refuerzas la estética que quieres transmitir a través del verso. Le da más energía, fuerza y el anhelo que en él expresas.
ResponderBorrarSaludos,
Andrea.